domingo, 2 de septiembre de 2012
A PATEAR MUNDO
martes, 11 de octubre de 2011
Para llegar a Salaspils
No parece ser un sitio de esos donde la gente hace turismo masivo. Por lo tanto, si no se está pendiente de querer acercarse hasta allá, quizás es fácil perdérselo. En realidad, es bastante sencillo.
Se puede contratar un tour organizado que lo llevará, le dará unos minutos para que vea lo que hay que ver y lo regresará a su hotel previa parada para almorzar y lo de siempre. Se puede ir en taxi, lo cual es conveniente para grupos de 3 o 4 personas, pues no es barato y por último se puede ir por cuenta propia. Esta es la mejor manera.
En la estación de trenes, al lado del Central Market, hay que buscar un tren que vaya hasta Daugavpils (la segunda ciudad de Letonia) el ticket para ese tren cuesta unos 70 centavos de Lat (menos de medio euro) y en unos 20 minutos está parando en Salaspils. Por cierto, las estaciones de tren parecen escenografía de película neorrealista italiana. Al legar a Salaspils, hay que tomar un autobús (frente a la estación, a las puertas del Jardín Botánico) que vaya para RIGA y avisar al chofer que uno tiene intenciones de bajar en el Memorial. Al bajarse, hay una señal perfectamente reconocible. Desde allí se camina un trecho como de 2 y pico de kilómetros, (casi tres) que es muy grato pues está rodeado de árboles y bosques. En el camino pasará por un cementerio actual y una agencia funeraria. Más nada. Es decir, conviene llevar agua, refrescos, y hasta comida, el paseo puede tomar una jornada completa. La entrada al memorial es gratis y el ticket de autobús costará otros 70 centavos de LAT.
Para regresar a RIGA, solo hay que desandar el camino del bosque y salir a la misma parada en la que bajó (no cruce la avenida pensando que tiene que devolverse) espere pacientemente un autobús con destino RIGA, pague otros 70 centavos y vaya tranquilo hasta Central Market. Es muy simple.
jueves, 29 de septiembre de 2011
Para ir a PETERHOF
1.- Hay muchas maneras de llegar allá, pero la mejor es hacerlo por lancha. Hay un servicio de Hydrofoils que van hasta Peterhof en 35 minutos y son buenísimos. Cuestan un poco más (algo así como 800 rublos ida y vuelta) pero ahorran toda la horrible experiencia del tráfico y las busetas rusas en las que nadie podrá ayudarle si se pierde, pues no hablaran ni su lengua, ni otra más “occidental”.
2.- Lleve algo de comer y agua, el parque es gigantesco, de modo que bien puede tomarle el día entero verlo todo y allí hay muy pocos lugares para comer algo y comprar agua y además, son CARISIMOS!!!!
3.- Lleve dinero suelto. Vamos a ver: Peterhof no es barato. Y no lo es, porque cada sitio al que se quiere entrar, excepto los jardines, tiene un precio distinto aparte y eso no lo dicen en la entrada ni en ninguna parte. Usted lo irá descubriendo con desconsuelo en cada puerta. En teoría se pagan 400 rublos por acceder a Peterhof, pero eso solo sirve para estar allí, recorrer los jardines y ver las fuentes. Cada sitio al que se quiere entrar cuesta por lo menos 200 rublos más.
4.- Lo crea o no, si el día amanece lluvioso, ese es el día que debe ir. Según parece, ir a Peterhof en un día soleado o fin de semana, es una locura de marca mayor, pues las fuentes sólo funcionan en primavera y verano, de modo que todo el mundo quiere verlas y las colas, el gentío y el desorden son increíblemente desoladores. Yo fui en un día muy frío y lluvioso, recorrí todo el parque bajo un paraguas y fue fantástico. Creo que en todo Peterhof no había ni 500 personas. Eso es un privilegio propio de días lluviosos.
domingo, 18 de septiembre de 2011
La Matraca Rusa
Ni modo, creo que son resabios de la era comunista.
Santa Elena de la Cruz
Soy muy católico, de esos que rezan y piden la protección de los santos. Hace muchos años mi mamá me enseñó una oración, una muy particular que sirve para “amansar” las fieras. Es decir, es una oración que se reza para solicitar la intercesión de una santa, especialmente buena en aquello de resolver situaciones difíciles cuya solución depende de la buena acción de alguien más. Es la oración amansadora de Santa Elena de la Cruz. Yo la he convertido en mi oración de los aeropuertos y aduanas y, por supuesto la acabo de rezar en la frontera Rusa.
Voy a copiarla aquí, porque me parece de una efectividad increíble, podría pasar horas contando lo útil que me ha sido en situaciones incomodas, en aeropuertos del mundo (a ver, no es que yo sea un terrorista, pero me persiguen los problemas de ese tipo porque los odio). Aquí va la oración, porque ese tipo de cosas se comparten (y se rezan, es efectivísima)
Santa Elena de la Cruz
madre de reyes, reina
madre del emperador Constantino
que al monte Tabor entraste
con la cruz de cristo te encontraste
tres clavos le quitaste
Uno se lo diste al mar, con ese lo consagraste
otro se lo diste a tu hijo Constantino, con ese lo convertiste
el tercero no te pido que me lo regales
sino que me lo des prestado un segundo, un instante
para clavarlo en el corazón de (aquí se menciona el nombre de la o las personas que se quieren amansar, por ejemplo: de los funcionarios de esta frontera)
y hacer que vengan mansos, humildes y humillados a mis pies
y (aqui se menciona el favor que se espera obtener; por ejemplo: me sellen mi pasaporte y no pongan ningún impedimento a mi entrada a Rusia)
Paz, Cristo, Santa Elena, ayúdanos
Paz, Cristo Santa Elena, convíertenos
Paz, Cristo Santa Elena, haz que venga mansos, humildes y humillados a mis pies y (repita el favor que espera conseguir)
Nada…que nunca está de más una ayudita extra…
¿Mundo sin fronteras?
Llegué a la taquilla de control de pasaportes con mi mejor cara, mi mayor seriedad y la conciencia de que los rusos son los rusos y, ellos se ocuparon de demostrarlo. El funcionario trataba de preguntarme algo que nunca entendí, volteaba las páginas de mi pasaporte una y mil veces, buscaba algo en su computadora y mi documento continuaba sin sello de entrada. Los minutos avanzaban y mi estatus seguía en un limbo de preguntas, que yo no podía contestar, porque no las comprendía.
Hace un par de meses llamé a la Embajada Rusa en Venezuela y me dijeron claramente que los venezolanos no necesitamos visa para venir a hacer turismo en Rusia. Punto.
Pues parece que en la frontera de esta carretera, a las 12 del mediodía de un sábado de agosto, nadie está suficientemente enterado del detalle. El funcionario abandona su puesto, me hace señas pidiéndome que lo acompañe y, una vez más, hago acopio de todas las oraciones que conozco para a) que no se me note el estado de nervios, b) se resuelva todo bien y rápido. Pues bien, estoy en un “cuartico de inmigración” pero en Rusia, y en una frontera terrestre donde nadie habla inglés. Jamás supe que pasó. Abrieron mi maleta, la volvieron a cerrar. Hicieron dos llamadas telefónicas. Nada. Yo ni siquiera respiraba. Tres funcionarios, un hombre y dos mujeres, me miraron fijamente y dijeron la única palabra que entendí: “HOTEL”
Saqué de mi maletín la confirmación de mi reservación (que estaba en español…oh My God) y ellos la miraron con un desprecio digno de “aquí te quedas”. Enseguida, sonó el teléfono, el funcionario respondió, me devolvió el papel, me devolvió la maleta y selló mi pasaporte.
Me señaló el camino de salida; mejor dicho, de entrada a Rusia y con su mano abierta me gritó que sólo podía permanecer 5 días. (Nunca supe cómo se enteró de que yo vengo por esos días exactamente, pero no quiero averiguarlo)
- FIVE DAYS!!!
Que no se preocupen, no estaré ni uno más…
De regreso al autobús tengo la sensación de no saber donde estoy, pero supongo que voy camino a San Petersburgo. Esperaré y veré a donde llego, por lo pronto, sigo en el viaje. Gracias a Santa Helena de la Cruz y todos mis santos!!!
jueves, 15 de septiembre de 2011
Viajar en RyanAir
Que todo tiene un precio se cumple sin errores cuando, buscando volar barato, se decide andar por Europa en Ryan Air, la que parece ser la línea aérea barata by choice.
En realidad es muy barata, sobre todo si uno está en Europa y tanto el punto de salida, como de destino son países europeos (no puede hacerse de otra manera, todavía) pero, fácil no es, de ningún modo.
Primero, la única manera de que el viaje sea realmente barato es que se descubra el arte de viajar con 8 Kg de equipaje (ni 7 ni 9, 8 kilos) en una maletica de mano. De lo contrario hay que facturar equipaje y empezar a pagar extras.
Segundo: Los aeropuertos que utiliza Ryan Air, la mayoría de las veces, no son los aeropuertos tradicionales de las ciudades y no siempre (casi nunca) tienen las mismas comodidades de transportación (en Londres, por ejemplo hay que pagar entre 15 y 18 libras para ir a Lauton, el aeropuerto Hub de Ryan Air en la ciudad) y además, esto es lo peor, hay que estar preparado para ser tratado como pasajero de tercera clase. Es posible que si llegas a pasar por el mostrador de la línea en el aeropuerto, escasamente te miren.
El negocio de RyanAir es ganar dinero (muy bien, de paso) y es en cosas como el transporte de equipaje, donde descubrieron una mina. De poco sirve pagar 12 euros por un boleto, si al momento de formalizar la compra, debes sumar más o menos 10 más por el manejo de la venta, otros 3 o 5 por comisión de tarjeta, 15 euros por una maleta de 15 kilos y algunas cosas más. Al final, el boleto puede costar entre 60 y 70 euros, que aun es barato, pero no es TAN BARATO como se creía. Y lo mejor es tener cuidado con el equipaje; si se factura una maleta de 15 kilos, hay que llegar al mostrador con esa maleta. Rehusaran llevar el equipaje incluso si el exceso es de 500 grs y si lo hacen es porque se han pagado los kilos de exceso a 20 euros el kilo. Hay que tener cuidado también, con imprimir la tarjeta de embarque con anterioridad y llegar con ella al aeropuerto, pues intentar que ellos la impriman y se ocupen de uno, cuesta unos 40 euros por cabeza.
Visto así, es una opción que, aunque buena, merece revisiones y estar preparados. Si una vez inventaron que se podía viajar de pie y que los pasajeros pagaran 1 euro por usar el baño (cosas que no lograron poner en práctica) a todo lo anterior hay que sumarle que todo lo que usted quiera consumir en el avión, incluso el agua, tendrá que pagarlo.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Oficina de Información Turistica del Aeropuerto CDG

La menciono porque es una parada obligatoria, antes de salir a patear calles como loco. En la comodidad del aeropuerto y con la amabilidad de quien está allí puesto para eso, una simpática panameña de nombre Haydee, me da toda la información que necesito. Allí compro el pase de los museos y el ticket de transporte (dos artículos indispensables para el turista). Por cierto, el ticket o pase de transporte tiene tantas opciones, que vale la pena tener una idea clara de lo que uno va a hacer, mientras esté allí. De todos modos, es importante que le cuente un poco sus planes a quien lo atienda y ellos se ocuparán de venderle lo que se ajuste perfectamente a sus necesidades. No se preocupe, ellos no están allí para venderle lo que no es o para “bajarlo de la mula”.Allí también compro el ticket para Ettoille y Voila!!! He llegado a Paris!